A veces, damos tal importancia a las noticias que tienen que ver con nosotros mismos en las redes sociales que pasamos a convertirnos en verdaderos spamers para nuestro público.
Está claro que la página de Facebook de una determinada marca debe recoger la filosofía y noticias de esta, pero hacer solo eso puede ser un error letal. El público sigue a la marca por los valores, por la filosofía que la rodea, y estos valores van a asociados a conceptos que van mucho más allá del sector en el que s emueve. Así, una marca de moda puede perfectamente hablar de música, y una de electrónica hablar del mundo de internet. Es una cuestión de contenidos, de crear contenidos que interesen al público a modo de fidelizarlo y no solo de ser los más “egocéntricos” de la red social.